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Cuatro ídolos que se resisten a gambetear los recuerdos
Roldán, Martínez, Robles y Reartez contaron anécdotas de grandes duelos . "Está todo previsto para que el encuentro se desarrolle en paz. Apostamos a que sea una fiesta", dijo Regino Amado
Autor - Miguel Décima
Redacción LA GACETA
mdecima@lagaceta.com.ar
El silencio dominaba la escena. Un estadio de La Ciudadela vacío fue testigo de un encuentro cargado de nostalgia. Roque Ricardo Martínez (54 años), Jacinto Eusebio Roldán (52), Luis Carlos Reartez (52) y Fernando Robles (34) se entusiasmaron con la idea de contar sus recuerdos horas antes de que se dispute el primer clásico del Torneo de Verano 100 años de LA GACETA.
Fueron puntuales y llegaron algo agitados. Se saludaron efusivamente y rápidamente se pusieron a hablar del duelo de mañana. Más allá de las anécdotas y de las risas, todos coincidieron en señalar que el de mañana no será un duelo más. Como todo clásico, este se jugará con dientes apretados.
"Pisar nuevamente este campo de juego es algo único. Cierro los ojos y me acuerdo de aquellas tardes de gloria en los clásicos que paralizaban a todo Tucumán", dijo "Boquita" Martínez, máximo artillero de los "santos" en los clásicos de la Liga Tucumana de Fútbol.
Su compadre Jacinto escuchó hablar al mejor socio futbolístico que tuvo en el campo. "Con Roque, nos entendíamos de memoria. Esto nos permitió celebrar en más de un clásico. Cuando él agarraba la pelota yo ya sabía qué iba a hacer. Jugar a su lado fue una delicia. Por culpa de este chanta hicimos un montón de goles", agregó Roldán, considerado por los hinchas de La Ciudadela como el mejor jugador de la historia del club.
Reartez volvió a comprobar en carne propia que su nombre quedó grabado a fuego en la historia de los enfrentamientos entre ambos clubes. Mientras caminaba por los pasillos del estadio para la producción fotográfica, un empleado lo reconoció y, sin anestesia, disparó: "como nos amargó este flaco en la década del 80. No sé cómo hacía, pero siempre se las ingeniaba para convertirnos goles en partidos que ya los teníamos ganados. Fue una verdadera pesadilla para los hinchas de San Martín".
El "Correcaminos" sonrió y rápidamente por su mente pasaron las imágenes con las que se consagró para siempre. "Todo lo que me pasó en el fútbol fue algo increíble. A principios de los 80, jugaba en los campeonatos de la Liga Bancaria y de pronto pasé a jugar en la Primera de Atlético. Para mí fue algo como mágico, porque haberle convertido tantos goles importantes a San Martín, me valió que hasta hoy los simpatizantes de Atlético tengan un cariño muy especial por mí", explicó Reartez, que con ocho tantos, es el máximo goleador de los clásicos que se disputaron durante los certámenes de la LTF.
El "Gaucho" Robles, el único que aún continúa en actividad, escuchó a los ídolos con mucho respeto y admiración. "Anotar un gol en estos cotejos tiene un sabor muy especial, porque el hincha los recuerda hasta el próximo enfrentamiento. Cuando se acercan estos cotejos, siento mucha nostalgia", comentó.
No hablaron de resultados, pero todos coincidieron en señalar que el duelo de mañana, en el que comenzará a ponerse en juego la Copa 100 años LA GACETA, será durísimo. "Las cosas que se dicen en la previa no coincide con el real pensamiento de los protagonistas. Lo viví en carne propia. Cuando empieza a rodar la pelota y el aliento baja de las tribunas, el jugador se transforma y juega como si estuviera en la final de la Copa del Mundo", concluyó Robles.
Jacinto Eusebio Roldán
Tuvo la presentación soñada. En su debut en un clásico le marcó dos tantos al "decano" en el Monumental. "Era un pibe. Apenas si tenía 16 años. Como era hincha, estar en ese duelo era lo máximo, imaginate lo que significó haber marcado dos tantos", destacó. Roldán, en medio de la charla, tiró una propuesta que ilusionó a sus compañeros de encuentro. "Estaría bueno que en la revancha se organice un encuentro amistoso entre las ex figuras de ambos equipos. Sería hermoso compartir un encuentro con las grandes figuras", recalcó. ¿Aceptarán la sugerencia? Ojalá.
Roque Ricardo Martínez
"Hice muchos goles de jugadas, pero el que más recuerdo fue uno de penal que convertí en el año 1984. Durante la semana, Francisco Guillén, que era nuestro arquero, me comentó que, en los penales, los goleros nunca se quedan en el medio, pues siempre eligen un palo. Entonces le dije que si teníamos uno, lo iba a patear despacio y al medio. Y así lo hice. Recuerdo que el Patón se quería morir cuando vio la pelota entrar despacio en el arco. Con ese gol, terminamos ganando 1 a 0", destacó "Boquita" Martínez que, en total, amargó cinco veces a los "decanos".
Luis "Correcaminos" Reartez
El "flaco" fue uno de esos elegidos que tiene el fútbol. Fue el verdugo implacable de los arqueros de San Martín, lo que permitió entrar en la historia grande del club de Barrio Norte. "Si tengo que elegir uno de los goles que convertí en los clásicos, me voy a inclinar por aquel que aún se recuerda en los videos. Ese partido se jugó en La Ciudadela y perdíamos 1 a 0. Recuerdo que arranque por el medio y tire la pelota hacia adelante. Los dos zagueros dudaron a la hora de rechazar, lo que permitió encarar al arco y luego de un rebote anotar el empate. Fue una alegría inmensa", dijo Reartez.
Fernando Robles
El "Gaucho" tuvo el privilegio de haber convertido cuatro goles en un clásico. "Los goles más importantes que anoté en mi carrera fueron esos, porque sirvieron para empezar a cerrar la serie por el torneo liguista. Recuerdo que San Martín tenía un buen equipo y nosotros por haber quedado afuera del Argentino A bajamos a jugar en la Liga. Por suerte, le pudimos dar esa alegría a nuestra hinchada que celebró largamente que hayamos eliminado al santo. En ese partido, en la jugada previa al segundo gol, me llevé la pelota con la mano y sólo tuve que empujarla", reconoció el atacante. |